Textos y Publicaciones

16 de octubre de 2018

מרתא

13 de mayo de 2018

Hágase en mí

Hermano Mayor

Antonio Távora Alcalde

Todo el que invoca el nombre del Señor se salvará

25 de febrero de 2019

Deseo, hermano, que el Espíritu Santo nos guíe en esta Cuaresma como lo hizo con Jesús en el desierto.

Cuando estemos celebrando nuestra Función Principal de Instituto y se proclame en las lecturas de ese primer domingo de cuaresma la Epístola de San Pablo a los Romanos, oirás con resonancia de eco fuerte en tus oídos: “Nadie que cree en Él quedará defraudado”. A la luz de estas palabras, antes de que se proclame el Evangelio de ese día que nos habla de la cuaresma, de nuestras tentaciones y de nuestros desiertos, de nuestra vida, me evoca reflexionar en este boletín de cuaresma y tener que escribir sobre Dios en nuestras vidas, porque ¿no te has dado nunca cuenta hermano? ¿no has experimentado en tu vida el amor del Señor? ¿te has preguntado alguna vez cuanto te ama y te quiere el Señor? ¿sientes que el Señor te ama infinitamente, más allá de lo que pudieras imaginar?.

En este desierto que todos tenemos en nuestras vidas, lleno de multiples tentaciones, tentaciones tan cotidianas como el consumismo, como el desalojamiento de la Verdad que todo lo puede, tentaciones como la idolatría a las formas de vida de hoy, a los objetos que “nos facilitan” el quehacer diario, a la falsa comunicación que evita hablarnos de persona a persona los unos a los otros, a la falta de respeto, a la blasfemia, al prejuicio, a la carencia de amor entre la misma familia, entre los hermanos, a la falta de resignación ante malas situaciones y enfermedades, a los varapalos que sufrimos ante tantas cosas que no nos dejan oír los sonidos tan profundos que tiene nuestro desierto, que tiene nuestro corazón... y es que, realmente, hermano, no nos oímos a nosotros mismos con tanta tentación como nos aturde, y, sin embargo, ¿no te has dado cuenta de lo que el Señor te quiere estando siempre disponible contigo?Me gustaría, en estos días tan bellos que se nos avecinan, anunciarte, hermano, que el Señor te ama, que te quiere con locura, que te quiere como a nadie, que te quiere a ti, exactamente a ti con tu nombre y apellidos, porque eres creación suya. Él nos ama absoluta y completamente a cada uno de nosotros, nos ama tanto que a pesar de nuestras tentaciones, de no oír los sonidos del silencio de nuestros desiertos, de nuestras desaplicaciones, a pesar de todo ello, nos quiere y nos ama ¿Sabes la alegría que produce comenzar un nuevo día cuando, pase lo que pase y hagas lo que hagas, el Señor nos seguirá queriendo, y nos seguirá perdonando una y mil veces más? Realmente esto es grande y maravilloso, ser consciente del amor que Dios nos tiene, da una paz, un sosiego, y una tranquilidad en nuestras vidas que por muchas tentaciones y desiertos que tengamos nunca nos falla, y siempre está pendiente de nosotros.

Te anuncio a través de estas líneas la Cuaresma, llena de vida en nuestra hermandad, llenos y conscientes de este amor de Dios, llenos de su anuncio.

Te anuncio a través de estas líneas la Cuaresma, llena de vida en nuestra hermandad, llenos y conscientes de este amor de Dios, llenos de su anuncio. Vienen días grandes y preciosos, comenzando con el quinario al Santísimo Cristo de la Caridad, todos juntos en nuestra parroquia a los pies de su altar celebrando durante estos días la Eucaristía, culminando con el día grande por excelencia con la Función Principal de Instituto, como una gran familia, proclamando juntos nuestra Fe y reconociendo a los hermanos fieles que durante 50 años consecutivos de permanencia están en nuestra nómina. El vía crucis, el retiro de cuaresma, el concierto de música sacra, la misa de juramento de los hermanos que cumplen catorce años de edad, el traslado del Cristo al paso, la meditación que se antoja preciosa como cada año ante nuestro Cristo, el besapiés y el lunes santo, día grande de nuestra hermandad ¿qué decir del lunes santo en Santa Marta?... Toda una cuaresma para estar cerca del Señor en torno a nuestra hermandad. Pero hay más, hermano: los martes, día de nuestro culto al Santísimo Sacramento y a Santa Marta, el grupo mensual de oración, las múltiples actividades de voluntariado de nuestra diputación de caridad y el interés por integrar a los más jóvenes, hacen que seamos una comunidad de cristianos muy viva. El triduo pascual donde nuestra hermandad participará como Sacramental en nuestra parroquia para que el Amor de los Amores sea adorado a la espera de su resurrección en la noche de la Pascua cerrará estas semanas tan llenas de vida espiritual.

En unos meses nuestra casa hermandad se verá sometida a una intervención de reforma en su primera planta, uniendo las dos salas existentes en una sola, donde albergar hasta un máximo de 60 personas para actos, así como un espacio expositivo y de adecuada conservación de muchas de nuestras obras y enseres, al mismo tiempo que servirá de uso como sala capitular. Verás igualmente en este boletín la citación a un Cabildo General extraordinario, donde propondremos iniciar los trámites (en caso de aprobación) para construir un columbario en una zona de nuestro salón sacramental situado justo a la espalda de la capilla de nuestros titulares, anhelo que desde esta Junta de Gobierno ansiamos como servicio a las familias de los hermanos que fallecen y desean para éstos el reposo a la espera de la resurrección junto al Cristo de la Caridad.

Deseo, hermano, que el Espíritu Santo nos guíe en esta cuaresma como lo hizo con Jesús en el desierto, con el propósito de hacer un alto en nuestra vida, un alto lleno de conversión, ser conscientes del amor de Dios por nosotros y como afirma San Pablo en la carta que se proclamará el domingo de nuestra función: “Todo el que invoca el nombre del Señor se salvará”. En ello está nuestra esperanza.